Últimos días en Finlandia

publicado a la‎(s)‎ 17 mar. 2020 13:59 por Amara Méndez Pérez


“Las raíces del árbol crecen gracias a la adversidad”


Escrito desde casa, desde el confinamiento y la distancia.


Nos ponemos en situación. El jueves amaneció en Finlandia como los días anteriores, frío y nublado. Todo parecía igual, pero algo muy insignificante había cambiado el rumbo y la historia no solo de este país sino del mundo entero. El tan famoso y desconocido Covid-19 entró de lleno en nuestra semana de formación, con cancelaciones y cambios en el planning.


En ese momento, Finlandia registra unos 30 casos y se pone en acción. Envía instrucciones claras a la población, centros de estudios, comercios, agencias, … en definitiva a todos y a todas. Una única misión, que no se expanda y no se registren nuevos contagios. Por todo ello, nuestro últimos días fueron frenéticos, no paraba de llegar información desde nuestro país y allí, en Finlandia los locales comienzan a preguntarnos por nuestro país de origen. ¿Qué está pasando realmente? Lo supimos más tarde.


La formación del jueves consistía en profundizar en  los ciclos de transporte, logística de carreteras y otras ramas afines. Fue bastante superficial pero nos pudimos hacer una idea. Otra vez es diferente, muy diferente.

De regreso a la residencia supimos de la gravedad del tema en nuestro país, todo era confuso y  sonaba a guión de película. Consultamos las web de cada ministerio implicado, contactamos con la embajada de España en Helsinki y nos sentimos huérfanas de todo, sin patria y sin destino. Una sola mirada bastó para saber que teníamos que hacer, volvemos a España y lo hacemos cuanto antes. Cancelamos nuestra visita al Círculo Polar Ártico y cambiamos los billetes para el sábado, tan solo falta gestionar los billetes entre islas, pero las compañías aéreas están colapsadas y nosotras saturadas. La histeria se hizo presente al mismo tiempo que Canarias anuncia sus medidas excepcionales. Esto pinta mal.


Amaneció el día viernes en Porvoo, muy frío y había querido nevar. Nos fuimos a Helsinki y nuestra formación también sufre cambios, ese día nos tratan de explicar las cualificaciones profesionales y su forma de actuar dentro de la Biblioteca Nacional Oodi. Una maravilla de la arquitectura moderna. Disfrutamos la visita.


El día en Helsinki lo pasamos conociendo la noticia de última hora, el gobierno español anunció el inicio del estado de alarma y contactamos de nuevo con la embajada, la cual nos invita a replantearnos nuestro viaje y regresar cuanto antes. este acontecimiento restó ilusión a nuestro paseo por la ciudad, descartamos el cierre de fronteras inmediato pero no la cancelación de los vuelos a España. Con este temor terminamos nuestra semana de formación e hicimos las maletas. El taxi nos recogió a las 5:30 hora local. Pasamos muchas horas en el aeropuerto antes de la salida de nuestro vuelo, el cual con retraso pero finalmente salió y nos dejó en tierras canarias seis horas después.


Llegamos a casa dos días antes de lo previsto. Pero llegamos. La situación aquí es mucho peor de lo que esperábamos, pero no tanto como hubiese sido desde la distancia.

La semana de formación nos dejó una clara sensación de profesión bien desarrollada, a pesar de las discrepancias estructurales y la rigidez española, los docentes hacen una gran labor en nuestro país, con mucha menos financiación y en un sistema educativo politizado.


En Finlandia piensan que debe haber más autobuses y menos tranvías, esto es muchos caminos para llegar al mismo destino. La educación es flexible y adaptada al individuo. Pero el nivel educativo es inferior al impartido en España, es similar al antiguo sistema de FP1 y FP2, con acceso a la Universidad, aquí llamada politécnica. Otro enfoque y otra manera de proceder.


Finlandia, volveremos. Tenemos una visita pendiente.

Amara


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