El tráfico, la aglomeración de gente, el estilo de vida acelerado y los claxons, se han convertido en parte de la identidad maltesa. Este estilo de vida pasa factura a cualquier persona y como buenos Palmeros debíamos de volver a tomar contacto con nuestro estilo de vida rural. Por suerte Jeffrey, un compañero de la empresa tiene su propia huerta donde planta papas y nos concedió el gran placer de ir a visitarla. Pasar tiempo con el y disfrutar de su afición a la agricultura, algo que realmente agradecimos ya que nos ayudó a liberar tensión acomulada. En contacto con la madre naturaleza. |